Escrito por: Jc | Categoría: Orense | Publicado el: 30-06-2010
Del monasterio de San Pedro de Rocas habÃamos visto el interior borroso y el interior menos borroso. Con eso de las tumbas excavadas en la roca (el morbo siempre atrae) no habÃa mostrado el exterior, que también es muy llamativo porque está construido aprovechando directamente una tremenda roca, horadando en ella un agujero para permitir el paso y aprovechando la parte superior para poner el campanario. Eso se llama aprovechamiento de los recursos naturales.

La roca no acaba en el exterior, sino que llega hasta el interior y se integra dentro de una pared. Me pregunto si no serÃa mejor que hubieran construÃdo el monasterio un poquito mas allá, cualquiera que se haya entretenido alguna vez con un martillo y un cincel contra una piedra de éste estilo sabe el trabajo que da hacerle un agujero, cuanto mas para labrarla de esta forma.

Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 11-06-2009
Inesperado, imprevisto, sorprendente, paseando por Cabo Home vimos un ejemplo de aprovechamiento artÃstico de los recursos naturales, cómo una roca con forma ligeramente conocida se transforma en un leopardo de piedra.

Ampliamos la imagen para nuestros queridos espectadores con dioptrÃas:

Ingenioso cuanto menos en su concepción y elaboración, tiene su mérito irse a la puntita de un cabo en el quinto pino cargado con los botes de pintura y los pinceles o brochas para pintar un bicho de estos sin mas expectativas que mostrárnoslo a quienes vamos al mismo sitio.
Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 14-05-2009
Todo un clasicazo en nuestras costas, el mar, las rocas, un faro, una cruz en recuerdo de algún fallecido en la zona y el máximo cuidado al caminar entre las rocas porque cualquier tropezón e igual tienen que añadir otra cruz. Si me parase a pensar sobre los posibles peligros que corro cuando salgo con la cámara mejor me quedaba en casa, mas aún sabiendo de mi querencia por los lugares altos. Pero qué le vamos a hacer, uno salió que disfruta con las alturas. O subo o no disfruto, asà que entre arriesgar o no vivir por miedo a morir, me quedo con lo primero.

Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 15-01-2009
A la salida de Bayona dirección La Guardia tenemos a mano izquierda un montecito y en lo alto del monte la estatua de la Virgen de la Roca, que perfectamente se podrÃa haber llamado la Virgen de la Barca. Se empezó a construir hace casi cien años, en 1910, para finalizarla en 1930. Está realizada en granito, salvo las manos y la cara que son de mármol blanco. Tiene en su mano una barca y se puede subir (pagando un eurito) para disfrutar de una magnÃfica vista de Bayona desde lo alto y el mar. En los alrededores hay un pequeño parquecillo forestal con sus cruces, y otros monumentos de los que también mostraré fotos.

Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 04-12-2008
Esta es otra foto sacada en 1.991 desde el mirador donde se suele aparcar para bajar andando a Cabo Home, al otro lado de la rÃa de Vigo. Se ve la bajada hasta uno de los dos faros de Cabo Home, las Islas Cies y allá al fondo lo que creo es Cabo Silleiro. También fue digitalizada desde papel y se aprecian esos tonos verde azulados que van adquiriendo las fotos con los años.

Escrito por: Jc | Categoría: Coruña | Publicado el: 01-12-2008
Aprovechando el fin de semana con temporal de viento, lluvia y frÃo, desenfundé escáner, álbumes de fotos y me dediqué a digitalizar las que considero mas interesantes. Estos álbumes contienen fotos desde 1989, con la cámara de un amigo, pasando por 1990 y mi primera réflex (una Yashica FX-3) hasta 1995 con una Nikon F-601. Nada que ver con las fotos de hoy en dÃa, pero por aquellas épocas hacÃa mucho paisaje asà que voy a aprovechar para mostrar unos cuantos. Estos son los afamados “aguillones” de Cabo Ortegal, tres rocas como tres dientes situados a escasos metros del cabo. En Google Maps se pueden apreciar perfectamente junto con la carretera que va al faro. Esta zona es bonita con buen tiempo, pero impresionante con temporal. La primera visita coincidió con una ventolera tal, que no éramos capaz de correr contra el viento y para mi, que soy bruto por naturaleza, aquello fue un disfrute impresionante.
