Cabo Girao

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 06-03-2010

Repasando fotos veo que me quedaron unas cuántas de Madeira, así que vamos a aprovechar y usarlas en el noble arte del relleno. Cuando hablé del acantilado de Cabo Girao ya avisé que era el mas alto de Madeira y de lo mas alto de Europa. Aquí va una foto en la que podéis ver la verdadera magnitud del acantilado. Impresiona, fijaros en las dimensiones de las casitas arriba de todo. En un día de viento tiene que ser de miedo.


Cabo Girao

Desastre en Madeira

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 23-02-2010

Estoy alucinando con las imágenes que veo de Madeira tras las recientes inundaciones, por los tremendos destrozos que ha hecho en Funchal y los cuarenta muertos que hay hasta el momento. Según voy viendo imágenes y reconociendo sitios, cada vez se me queda la boca mas abierta. Me parece increíble recordar cómo algo así:

Estos días estaba así. Pinchando en la foto os llevará a mas imágenes en “La Voz de Galicia”.


Desastre en Madeira

Si queréis un recorrido por la isla y ver cómo eran las cosas antes de semejante desastre, puedes ir aquí.

Destino Madeira (XVII): adiós

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 23-01-2010

Y por fin llegó el día de vuelta. Ultimo desayuno en el hotel, he de reconocer que me pongo morado con los desayunos buffet. Cada día se repetía el mismo ritual: primero fruta, de la que haya porque me gusta toda. Luego un yogurcito, pan con mermelada, pan con miel, y finalizamos con un chocolatito sopeteando el minicroissant y el bizcocho. A lo mejor va a ser por esto que cada día estoy mas redondito.


Ultimo desayuno

Mañana de piscina y al mediodía nos vinieron a buscar para trasladarnos al aeropuerto. Desde la terminal una de las últimas fotos, la vista de las Islas Desiertas. Tres pequeñas islas de origen volcánico que reciben ese nombre porque (era difícil imaginárselo) allí no vive nadie. La izquierda se llama Ilheu Chao (islote llano), la del centro es la Deserta Grande y a la derecha el Bugio.


Islas Desiertas de Madeira

El resto del proceso, el mismo que a la vuelta pero al revés. Avión, merienda cortesía de la TAP, llegada a Oporto, recogida del coche y pitando para casa. Yo a lo mío, fotos hasta en el interior del avión sin que la gente se entere, aprovechando que nos sentaron en la última fila…


Dentro del avión

La chica que cruzaba el brazo no sé si era por miedo al despegar o para consolar a su pareja porque también se habían acabado las vacaciones. Que le vamos a hacer, ya habrá más.

Destino Madeira (XVI): bicherío vario

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 16-01-2010

En Madeira me llamó la atención lo escaso del bicherío. Pocos insectos (salvo cucarachas), pocos perros, pocos gatos, palomas y unas cuantas gaviotas. Una de ellas me dejó alucinado por su agresividad. Pilló a una paloma por banda en la desembocadura de un torrente y la emprendió a picotazos con ella hasta matarla allí mismo. Una vez muerta, la destripó y se dispuso a darse un festín ante nuestros ojos. Si ya le tenía poco cariño a las gaviotas, ahora mucho menos. He aquí la imagen del crimen.


La gaviota asesina

Este bicho, aunque feo, era mas agradable y amistoso. Otra cosa no sé, pero lagartos había un montón, la mayoría de este tipo con pintas verdes sobre fondo negro. Debían estar acostumbrados a la presencia humana porque se dejaban fotografiar con toda naturalidad.


Lagarto posando

En el Jardín Panorámico pudimos ver otro hecho curioso. Un par de turistas echaron dos palos de helado al suelo, aparecieron una docena de lagartijas y no veáis cómo chupeteaban los restos de chocolate. Incluso una abrió la boca, mordió uno de los palos, lo levantó en peso y se escapó de las demás con su botín. Así se le indigeste por choriza.


Lagartos chorizos

Y mas curiosidades. En el Jardín Botánico, un pavo real se paseaba tranquilamente entre las mesas de la cafetería esperando a ver si le caía algo por su cara bonita. Es fascinante la tranquilidad y majestuosidad con que se mueven estas aves, como haciendo equilibrios en sus patitas.


Pavo real entre las mesas

Y cayó, cayó, le echaron el resto de un helado de chocolate, ni corto ni perezoso empezó a picotear en él y se lo comió delante de nuestras narices. No me extraña que el animalito esté tan redondito, lucido y hermoso.


Pavo real comiendo helado

Destino Madeira (XV): cidade velha

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 09-01-2010

Hoy toca hablar de la Cidade Velha, o lo que es lo mismo, el casco viejo de Funchal. Empieza justo al final del paseo marítimo y el aspecto general de sus calles es el típico de tantos y tantos pueblos portugueses: calles estrechas, edificios bajos, casitas antiguas y alguna iglesia.


Iglesia en la Cidade Velha

Hay mucho restaurante con terraza y por todos lados ves carteles indicativos. Este de la izquierda es de “O Jango” uno de los mas conocidos y recomendados. No son baratos, pero tampoco exageradamente caros y sí de calidad.


Calles con restaurantes

La construcción mas llamativa es el famoso Forte de Sao Tiago, del que ya mostré otra foto enterita. Quizá que lo hayan pintado de amarillo contribuye a que destaque un poco. Menos mal que ya no tiene funciones defensivas, sino con ese color es probable que lo distinguieran a cien millas de distancia.


Forte de Sao Tiago

Cerca del fuerte hay unas casetas donde guardan material náútico y de pesca submarina. Allí vimos como pesaban un pedazo bicho recién sacado del agua, por lo que oí creo que era un abadejo de cuatro kilos. Una vez pesado, una llamadita telefónica, precio, acuerdo y el abadejo ya tenía nuevo dueño. Me imagino que en breve sería presentado en sociedad en alguno de los restaurantes de la zona.


Pesando un abadejo

Destino Madeira (XIV): Curral das Freiras

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 02-01-2010

La visita al “Curral das Freiras” (“Valle de las monjas” en castellano) se hace en medio día. Al haber encargado tres excursiones en la misma tienda, ésta nos la dejaron por diez euritos de nada. Cuenta la historia que, hartas del acoso de los piratas, las monjas remontaron un valle hasta llegar al final y allí se establecieron en un sitio desde donde no podían ser vistas desde el mar con lo cual evitaban los ataques. En lo alto de una montaña enfrente al pueblo hay un mirador desde el que se ve el valle completo, una vista totalmente recomendable.


Curral das Freiras

Se puede llegar hasta el propio valle por una carretera de montaña bastante decente. La carretera antigua ya no lo era tanto, actualmente se hallaba cerrada por desprendimientos. Debe ser toda una sensación encontrarte de frente un autobús cuando te toca ir por el lado del precipicio.


Carretera de montaña

Del pueblo en sí poco que comentar, dos bares, dos tiendas, cuatro casas, lo mas destacable es que usan unos delantales de lo mas pintoresco, con su colgador para el sacacorchos incorporado.


Delantal

Destino Madeira (XIII): catamarán y delfines

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 26-12-2009

Otra de las excursiones habituales en Madeira es salir a dar una vuelta en un barco para avistar delfines, ballenas o lo que se tercie. El catamarán es como éste y aunque no se aprecien las dimensiones, debe tener una capacidad aproximada para cien personas.


Catamarán

No podía ser de otra manera, el día que escogimos para salir en barco es el día que la nube escogió para aparecer por la bahía de Funchal. Para mi mejor, ya me imaginaba todo el viaje metido bajo un toldito para evitar el sol, pero bastante peor para la gente que quería aprovechar y asolearse un rato. Zarpamos, a los diez minutos nos encontramos con una manada de delfines y, fijaros bien, una réplica de una carabela que hace el mismo recorrido que los catamaranes. A la hora de escoger la excursión nos avisaron que los catamaranes son mas estables, se mueven menos así que si alguien tiene tendencia al mareo ya sabe qué elegir.


Carabela y delfines

Ver aparecer un montón de delfines dando vueltas alrededor del barco, saltando y jugando siempre es bastante espectacular. Además como son unos animales que les caen simpáticos a todo el mundo da gusto verles hacer monerías. Es complicado sacarles fotos porque si bien los ves en el agua, no sabes cuando van a emerger, hacen cambios bruscos de dirección, aparecen más ejemplares por otro lado y te vuelves loco para seguirlos con la cámara.


Delfines

Prácticamente todo el recorrido de ida lo hicimos a motor. Llegamos al pie del Cabo Girao, que mirad si es impresionante comparándolo con el tamaño de la carabela, y allí se paró el barco para que quien quisiera pudiera bañarse un rato. No estaba el tiempo meteorológico para mucho chapuzón, poca gente optó por tirarse al agua y al rato reemprendimos la vuelta a vela primero y a motor después.


Carabela en Cabo Girao

En el puerto tienen una pizarra donde indican qué avistamientos hubo ese día y me fijé que habitualmente indicaban delfines, tortugas o una ballena tropical. Esta vez sólo vimos delfines, excepto unos que debieron beberse mas de una docena de cervezas cada uno (palabrita, oiga, cogieron sitio delante del bar y de allí no hubo quien los moviera) que probablemente vieran elefantes rosas, hipopótamos voladores y ballenas a reacción.

Destino Madeira (XII): teleférico y jardín botánico

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 19-12-2009

En la parte alta de Funchal (plena montaña, ni te plantees subir andando salvo que estés entrenando para subir al Aconcagua o superior) hay dos jardines botánicos, el bueno y el malo. Al bueno va un teléférico grande que sale desde la esquina del paseo marítimo. Para llegar al pequeño hay que coger un autobús que te deja justo a la puerta. De ahí sale un teleférico mas cortito que lleva a un mirador justo al lado del jardín botánico bueno. Esta es la llegada del teleférico largo. La salida es mas o menos allá al fondo, en aquellas casitas junto al mar. Si vais a Madeira es obligatorio subir una vez porque las vistas son impresionantes.


Teleférico largo

¿Porqué esa diferencia entre ambos jardines botánicos? Por entrar en el malo te cobran tres euros y tienes aquello por lo que pagas. Mas que jardín botánico parece un batiburrillo de plantas sin ton ni son, caminos de tierra, en una especie de casita tienen un montón de bichos disecados: pajaritos, peces, un tiburón con cara de tonto (prometo enseñarlo) e incluso un gato encima de una repisa. Lo único bien cuidado parece ser una zona central donde está otra de las imágenes que se ven en todas las guías de Madeira, ésta:


Jardín botánico

El año que viene fiesta grande porque se cumplirá el cincuenta aniversario de su fundación.


49 años

Por entrar en el jardín botánico bueno te cobran diez euros, mayor precio pero con una sola foto se puede apreciar la diferencia. Todo mucho mas cuidado, mas limpito, mejor señalizado, había una colección de arte africano, etc.


Jardín botánico bueno

Ahora, que a los diez minutos de andar en uno o en otro ya estás igual de saturado de tanta planta y con las mismas ganas de irte a tomar una caña por ahí.

Destino Madeira (XI): excursión al oeste

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 12-12-2009

La segunda excursión ya fue otro cantar. Ibamos en un minibus con un conductor local llamado Nuno radicalmente opuesto a la guía de la primera. Hablaba, la mitad para explicarte lo que ibas viendo y la otra mitad para hacerte reír. Nada mas subir al minibús nos agradeció que hubiéramos contratado la excursión y aclaró que habían pensado enviarnos al mejor conductor de Madeira, pero como se había despeñado por un barranco el día anterior, al final le habían enviado a él que era el segundo mejor. Y debía serlo, a juzgar por la asombrosa capacidad para conducir por carreteras de montaña mientras enviaba mensajes SMS con su Iphone. De ahí podía pasar a explicarnos jocosamente cómo todos los madeirenses sufrían si sabían que Cristiano Ronaldo había dormido mal, los tejemanejes de su señora madre para que acabara jugando en el Sporting de Lisboa, la leyenda del conejo gigante de dos metros de Madeira, cuántas copas de poncha se necesitaban para saber hablar portugués y mil cosas mas. Creo que cuando quedó la plaza de conductor de minibús excursionista libre pillaron a uno del Club de la Comedia, le preguntaron si sabía conducir y cuando dijo que sí, hala, padentro a currar.

Primera parada en Cámara de Lobos, pueblo marinero con ambiente marinero, famoso por venir Churchill de vacaciones a pintar cuadros y por estar invadido de turistas. Lo mas conocido, visitado y fotografiado, el faro.


Cámara de Lobos

Segunda parada en el mirador de Cabo Girao, el acantilado mas alto de Madeira con casi seiscientos metros hacia arriba. Alguien mas tuvo la misma idea, creo…


Mirador de Cabo Girao

Asomándose al mirador se veía el mundo allá abajo, muy, muy, muy chiquitito. El problema de las fotos es que a veces no hacen justicia al panorama y especialmente cuando no hay referencias para saber si es muy grande o muy pequeño.


Cabo Girao hacia abajo

La única referencia es aproximar esa zona de labradío arriba a la derecha y comparar con la foto anterior, pero ni así os imagináis la sensación de altura desde el mirador.


Cabo Girao hacia abajo y mas cerca

Bajamos a Ribeira Brava, playa, club náutico, interior del pueblecito típicamente portugués, entretenido para pasear. Esto que véis es la costa típica de la isla: una cala con una playa de grava negra rodeada de acantilados.


Ribeira Brava

De Ribeira Brava se empieza a subir hacia la Encumeada, un monte en el centro de la isla desde el que ves ambas costas de Madeira, por un lado el sur y por el otro, la costa norte allá a lo lejos. Las vistas eran magníficas y la ventolera impresionante.


Vista norte desde la encumeada

Es curioso que en lo alto del monte de la Encumeada hay unas tremendas rectas sobre la montaña, raro sobre todo porque la subida y la bajada os podéis imaginar cómo es, carretera de montaña pura y dura. Y Nuno dale que te pego con el Iphone y sus SMS…


Encumeada

Por último Porto Moniz, probablemente la ciudad mas importante del norte. Orientada al turismo que viene a bañarse, con sus piscinas de agua marina (en la foto), un tremendo peñasco enfrente con un faro encima, otras piscinas naturales de agua salada hechas aprovechando lo que parecía ser roca volcánica, etc.


Porto Moniz

En resumen, excursión bonita, entretenida, mucho mas llevadera gracias a Nuno, me pegué tal hartón a sacar fotos que hubo que hacer verdaderos esfuerzos para seleccionar las ocho que véis. Ahora, conforme pasa el tiempo y voy contemplando el viaje desde la distancia me doy cuenta de todo lo que vimos, vivimos y anduvimos, que fue mucho.

Destino Madeira (X): excursión al este

Escrito por: Jc | Categoría: Al sur | Publicado el: 05-12-2009

La primera excursión a la que nos apuntamos nos llevaría a conocer la mitad este de la isla. Este día todo lo que podía salir mal, salió mal. La empresa con la que hacíamos la excursión se dedica a ello en plan masivo así que aparecieron en un bus grandote, cuando yo prefiero microbuses donde te lo pasas mejor, suele haber mas relación con la gente y coges confianza con el conductor, preguntas, te cuentan, si ves algo interesante paran sin problema, etc. Al micrófono, una guía de voz aguda que no paraba de hablar ni debajo del agua. A los diez minutos de arrancar empieza la lluvia fina. Empezamos por un pueblo llamado Camacha donde hay un almacén de artesanía típica (supongo que primos de alguien de la empresa de excursiones), tan horrible que hasta se me pusieron de punta los pelos que no tengo. Era como estar metido en un bazar chino lleno de productos portugueses. Fuera no paraba de llover y hasta hacía frío.

Seguimos al Pico do Areeiro, el pico mas alto de la isla con unas vistas del copón donde había tal niebla que no distinguías nada tres metros mas allá. Lo único de interés fue cuando se encontraron dos autobuses de frente en una carretera estrecha de montaña y el señor Egidio, conductor de nuestro autobús, nos hizo una demostración práctica sobre cómo se hacen trescientos metros marcha atrás por una carretera de montaña con un bus de doce metros de largo en condiciones de baja visibilidad sin caerse por el precipicio ni que se desmayen los pasajeros.

Siguiente parada, una piscifactoría de truchas en medio del monte (interés: cero) con una tienda de souvenirs al lado (de la prima del dueño de la empresa de excursiones) y un bar (de la cuñada del dueño de la empresa de excursiones) donde trabamos conocimiento con el brebaje típico de Madeira, la Poncha.


Poncha

Hecho de aguardiente de caña, limón y miel, podría ser usado como antibiótico de no ser porque además de los microbios, mata los glóbulos blancos, rojos, verdes y de charol, así como las neuronas. Creo que también puede ser usado como herbicida, lo que no sé es si volverá a crecer algo allá donde caiga una gota. Su delicado sabor no resultó de mi agrado como se puede apreciar, y eso que con la lluvia y el frío se agradecía cualquier cosa que calentara por dentro.

Viajecito hasta Santana, donde se hallan las casitas típicas que salen en todas las guias de Madeira. Suponíamos que sería un pueblo repleto de casitas pero sólo hay un par a la entrada, alguna desperdigada por el pueblo y otras dos juntas al final. Un bluff. Dentro una señoriña mayor vendía recuerdos de Santana, posiblemente la abuela del dueño de la empresa de excursiones.


Santana

Comida en Faial. Probamos el atún con tomate que estaba bastante bueno y el sable, un pez típico de madeira, tan rebozado que conseguían hacer desaparecer cualquier vestigio de su sabor pasado. Fascinado me quedé viendo las piedras con altavoz camuflado del jardín del restaurante.


Piedra altavoz

Frío, lluvia fuera, autobús, la voz de la guía que no callaba nunca, prácticamente entre parada y parada lo mejor que se podía hacer era entrenar para cuando la siesta sea deporte olímpico. Nos detuvimos en el mirador de Portela. Al frío se le juntaba una ventolera de cuidado. Tan solo la secreta esperanza de que ésta vez la guía sí se caería del precipicio abajo conseguía arrancarte del calorcito del sillón del autobús. Buenas vistas desde lo alto y poco más. La guía, que no colabora, vuelve intacta al bus. Camino de la última parada salió el sol, a buenas horas mangas verdes. Ese último stop era en un mirador desde el que se veía la ciudad de Machico y su “espectacular” playa de arena amarilla. Me imagino que de no ser por los espigones, el mar se la zamparía en dos días.


Playa de Machico

Sin embargo lo mas espectacular no me pareció tanto la playa como la punta del acantilado que se halla a su derecha (según pude comprobar los días siguientes, toda la isla está llena de acantilados iguales). Al haber salido el sol por fin las fotos tenían el colorido que se les supone deberían tener en Madeira.


Machico

Y por fin nos dejaron de nuevo en el hotel. Gracias señor, gracias señor, por fin nos libramos de esa mujer con su altavoz, por fin silencio…

Una vez concluido el viaje y visto lo visto, para aquellos que tengáis pensado viajar aquí decir que la mejor opción es alquilar un coche. Vas a tu aire, paras donde quieras, si hace bueno te quedas y si no te largas a otro lado. Iba con idea de que las carreteras eran muy malas pero prácticamente entre todos los puntos mas interesantes de la isla hay carreteras bastante decentes que han sustituido a las estrechas y reviradas carreteras antiguas. Si no te apetece conducir y quieres que te lleven de excursión hay muchas empresas pequeñitas con minibús, son mas baratas y lo pasas mejor que con las mayoristas. La semana que viene saldrá el relato de la excursión al oeste y veréis cómo cambió el cuento.