A rey muerto, rey puesto

Escrito por: Jc | Categoría: Ocio, Pontevedra | Publicado el: 12-07-2010

Nota: los republicanos y antimonárquicos ya se pueden ir, que la entrada va de otro tema. Muy contento estaba en cada visita a Vilanova de Arosa, me iba a comer hasta “A nova cova” y por cuatro duros salía con el buche lleno. Cantidad, calidad y precio, ¿qué mas le puedes pedir a un restaurante? Por desgracia, la penúltima vez que me dejé caer por allí estaba cerrado, un cartel indicaba problemas con una salida de gases y que reabrirían en cuánto pudieran. La última visita confirmó mis peores presagios, a juzgar por el cartel de “Se Traspasa” indicativo de una escasa vocación de continuidad. Claro que donde Dios cierra una puerta, abre una ventana. Probamos a comer en el “Mesón o Timón” uno que también queda en el puerto muy cerquita del anterior, y el resultado fue más que satisfactorio. En plan tapas, ricas, abundantes y nada caras. Cuando quiera ir de picoteo por esa zona ya tengo otro fijo para visitar.


Mesón o Timón

El Gurpegui

Escrito por: Jc | Categoría: Ocio | Publicado el: 09-07-2010

Aprovechando que en Pamplona están de San Fermín, comentaros que en pleno centro de Vigo hay un pequeño restaurante correspondiente a una franquicia especializada en cocina navarra. Se llama “El Rincón de Gurpegui”, está al ladito del Marco y raro es el mes que no como dos o tres veces allí, tanto de carta como de menú variado cada día con cuatro o cinco primeros a escoger, otros tantos segundos y postres variados. David, el camarero, es todo amabilidad y además de la comida tienen una especie de vino dulce llamado Zurracapote que es una perdición. Estilo sangría, baja que da gusto y cuando quieres darte cuenta, madre mía, qué vueltas da el local…


El Gurpegui

Recorriendo la N-120 (VII)

Escrito por: Jc | Categoría: Orense | Publicado el: 28-04-2010

Otro punto de interés de Ribadavia es la plaza mayor. Allí está el ayuntamiento, la oficina de turismo y una serie de cafés con terraza en los que parar un rato para dedicarse a la vida contemplativa. También tenemos el Restaurante Plaza, donde alguna vez he comido bastante bien por cuatro duros. Carne, anguilas, pimientos de Arnoia, todo para chuparse los dedos.


Plaza Mayor

Entrando ya en el barrio judío aparece el pazo del marqués de Baamonde, actualmente reconvertido y bien aprovechadito en oratorio judío, despacho de un abogado y sede de la ONG “Templarios del mundo”.


Oratorio judío

Por si no me creéis, aquí se pueden ver todos los carteles. Pinchad en la foto y echad una ojeada al de la izquierda. Aquí no se andan con bromas, el que quiera escándalo que se vaya preparando. Antes te tiraban el contenido de un orinal, ahora te tiran una citación judicial.


Fachada del oratorio judío

Dónde comer en Playa América

Escrito por: Jc | Categoría: Ocio | Publicado el: 25-04-2010

Hace años, cuando ibas a Playa América hacia la zona de Panjón era un clásico comer en el “J.R.”, el chiringuito rey del pulpo, calamares, empanada, xoubas, pimientos de padrón y demás tapas típicas de los chiringuitos playeros, no veáis las colas que se montaban esperando para comer. De un tiempo acá ha caído en desgracia, parece que todo se ha aliado en contra de su negocio. Bueno, todo no, ellos se lucieron también subiendo precios y reduciendo raciones, lo que con la llegada de la crisis y la aparición de competencia les ha disminuido la clientela. En invierno el ayuntamiento les ordena desmantelar el cerramiento (allí es imposible comer a la intemperie) y un coche se les estampa en la terraza. Por si fuera poco, justo al lado les ha llegado la competencia, un restaurante que para mi gusto le da cien vueltas hacia mejor, el “Punto e coma”. Tanto para raciones como las indicadas anterioremente, de mayor tamaño y mejor precio, como para unos arroces que están de vicio o unos pescados impresionantes con un servicio y atención perfecta, todo ello a cinco metros de la playa y con vistas al mar. Si no tienes plan para un sábado, te vienes aquí, encargas mesa y un arroz con bogavante acopañado de una botella de albariño y a tomar por saco la crisis, la suegra, el trabajo, las preocupaciones y todo lo demás. En primavera se puede complementar incluso con una toalla y una siesta en la arena.


Punto e coma

Recorriendo la N-120 (III): Oasis

Escrito por: Jc | Categoría: Orense | Publicado el: 31-03-2010

Las autovías han traído progreso a Galicia, comodidad a la hora de desplazarse, seguridad para los conductores pero no todo ha sido mejoras. Antes de su existencia había una serie de bares en las carreteras nacionales que eran los típicos donde paraba la gente a la ida o a la vuelta, bien porque te quedaba a medio camino, bien porque lo conocías o sabe dios porqué. Era el caso del Oasis un poquito antes de llegar a Ribadavia, que los domingos por la tarde siempre estaba completito a base de ser restaurante, cafetería, bar, discoteca, hotel y pensión. Apareció la autovía, le quitó el tráfico por delante y ya véis el resultado: nada.


Oasis


Cartel del Oasis

Hacia Las Antípodas

Escrito por: Jc | Categoría: Humor | Publicado el: 14-03-2010

Cerca de la rotonda de La Ramallosa, al lado de Bayona, encontré no hace mucho una señal con un cartel en forma de flecha medio caído. Me acerqué por pura curiosidad y la flecha indicaba, como no, en dirección hacia Las Antípodas. Donde iban a estar sino ahí, hacia abajo, siga recto a unos doce mil kilómetros de nada…


Señal con indicador


Las Antípodas

Viva el culto al estómago

Escrito por: Jc | Categoría: Coruña, Ocio | Publicado el: 17-02-2010

Y llegó la entrada posterior a la que hacía referencia en la entrada anterior tras haber dejado algunas entradas por el medio. Visita a Santiago para ver la Puerta Santa, el Hostal de los Reyes Católicos, mil y una calles, todo como excusa para hacerle una visita al San Clemente y dar rienda suelta a la gula acumulada. Pero se ve que como en vez de entrar por la Puerta Santa la usé para salir, hacer las cosas al revés tiene su castigo y me encontré el restaurante cerrado por vacaciones. Porca miseria, ¿a ver si esto va a ser efecto del gato negro que me crucé hace un año? ¿Y ahora qué hago? Recuerdo que cerca de la Casa de la Troya había uno llamado los sobrinos del padre del buen pulpo o algo así. Allá nos vamos. Unos metros antes la pituitaria emite una señal de parada inmediata porque algo ha detectado. Nos hallamos justo delante de un establecimiento de comidas llamado “Bierzo enxebre“. Tres puntos rojos de la Guia Michelín en el cristal. Una foto de las Médulas en el interior. Las nubes se abren y un rayo de sol ilumina la puerta del local. Esto es una señal, una revelación, hay que verlo, catarlo y disfrutarlo. Allá vamos y que sea lo que dios quiera.


Casa Bierzo Enxebre

Primera impresión, chica rubia impecablemente vestida de negro nos indica que hay sitio y nos sitúa a los dos en una mesa para cuatro. Digo los dos porque también venía la parienta, si hubiera ido yo solo no me habría complicado tanto y comería en cualquier cadena murtinasioná de comida rápida. El problema es que a ella su madre debería haberla llamado Joquefina, porque la carne de rata a la plancha con queso de plástico en medio de un trozo de pan minúsculo no le va mucho así que hay que buscar un sitio más acorde a su glamour y condición. Y éste lo era, decoraban las paredes sendas fotos de Corelia y Maruxa, la alegre parejita de Santiago. Es curioso, pero estas fotos las he visto a la venta en varias tiendas de recuerdos. Como ésto siga así, el apóstol Santiago va a tener competencia por el liderazgo turístico de la ciudad. De las obras que se exponen en el CGAC ni he visto fotos a la venta, ni postales, ni se espera tal acontecimiento. Es el triste sino del pueblo llano, preferir hechos entrañables y personajes cercanos antes que la “kultura” y el “harte”.


Corelia y Maruxa

Dejándonos de leria (dícese de la conversación amigable sobre cosas sin importancia), una vez sentados a la mesa fuimos impecablemente atendidos por una simpática y amable camarera con problemas de memoria y disposición visual, es decir, de las que su empeño y atención al cliente se ve empañado por ser fácilmente olvidadiza en lo que se le pedía y escasamente dada a levantar la vista para ver si algún cliente quiere pedir algo, ese mal que tanto aqueja al personal hostelero. Aún así, la impresión final de su servicio en lo que a trato se refiere fue altamente positiva. Volviendo a los hechos que nos preocupan, como primer plato pedimos caldo gallego. No se dejen ustedes llevar por lo turbio de su aspecto como si de una sopa de ciénaga se tratara. Tras medio día pasando frío, una taza calentita con sus habas, su repollo, su patatita, es que entró de película preparando el estómago para los asaltos siguientes.


Caldo Gallego

¿Qué vino luego? Pulpo, Botillo del bierzo acompañado por Ribera del duero (lo siento, los vinos gallegos no me acaban de entrar para comidas abundantes), postres, cafés de pota con su botellita de aguardiente blanca de acompañamiento y la copita con licor de guindas. Madresita, madresita, estábamos que reventábamos. Cuarenta euros en total ponía la nota pedida tres veces a la señorita camarera de frágil memoria. Gracias a quien corresponda haber puesto éste local en mi camino porque ha merecido la pena. Y ahora, a caminar diez kilómetros Santiago arriba y Santiago abajo para bajar todo lo que le hemos metido al cuerpo.


Café y licores

Ha nacido una estrella

Escrito por: Jc | Categoría: Ocio | Publicado el: 10-02-2010

Y de casualidad, por variar. Entrando en Los Ancares recordaba un castillo en lo alto, miré el mapa Michelín de hace cuatro años (insisto, los GPS son para cobardes) y en el primer sitio que vi el dibujito de un castillo allá nos fuimos. Buscaba el castillo de Doirás pero el que apareció fue el de Balboa. Bueno, ni eso, porque al principio no aparecía el castillo ni de broma. Llegamos a la hora de comer y lo primero que vimos fue una iglesia. Luego esta palloza, una de esas casas circulares con tejado de paja, en el centro del pueblo.


La Palloza de Balboa

Entramos, estaba oscurito, echamos una ojeada y coño, qué sorpresa, si es un restaurante con sus mesitas, sus sillitas, su chimenea gigante en el centro y su escenario, supongo que de noche habrá copas y fiesta. Fijaros cómo es el tejado, vigas de madera distribuidas de forma radial, ramas cruzando y por encima de todo, el techo de paja. Construcción 100% natural.


Segundo plato

¿Comemos aquí? Pues nada, comemos. Mi madre, qué comilona. A escoger entre seis primeros y seis segundos, todos apetecibles, nos pedimos un crepe de espinacas y piñones con salsa de pimienta para empezar, de segundo la parienta optó por las carrilleras y yo por el codillo a la cerveza. Tarta de castañas y biscuit de almendra con chocolate caliente para postrear, pan, vino, cafés, cuando a la hora de pagar me dicen veintiocho euros es que lloraba de alegría… diormío, esto es el paraíso.


Segundo plato

Apuntarlo en vuestras agendas, si alguna vez pasáis por la A-6 en la frontera entre Galicia y León, coged la desviación de Ambasmestas y tirad hasta Balboa si queréis disfrutar de la buena mesa. El estómago os lo agradecerá.

Comer bien por mis huevos

Escrito por: Jc | Categoría: Varios | Publicado el: 31-01-2010

En el centro de Vigo hay un sitio bastante curioso para comer bien y barato, “El Gallinero”. Su especialidad son platos con base de pollo o huevos, ricos y abundantes. La decoración es por el estilo, todo a base de huevos, pollos, cuadros de gallinas y similares. Siguen abiertos aunque el edificio esté en reformas por la aparición de una grieta en la fachada. Pero tranquilo, no hay peligro de que caiga algún cascote mientras estás comiendo y te rompa los huevos.


El Gallinero

Otro clásico son los carteles que suelen dejar cuando se van de vacaciones, aquí podéis ver uno de ellos.

Restaurante Zarampallo

Escrito por: Jc | Categoría: Ocio, Orense | Publicado el: 27-01-2010

Muy buen descubrimiento el que hicimos en diciembre. Un día entre semana acabamos en Orense, era tarde, buscábamos dónde comer por el centro y al pasar delante de éste restaurante me fijo en en los circulitos colorados de recomendado por la guia Michelín 2009 y 2010. Pues nada, vamos a probar. Caldo, de ese que hasta sopeteas en la taza con un pan riquísimo, un bistec de miedo, grande, jugoso y en su punto, postre y vino, diez euros por persona. Aún estoy alucinando…


Restaurante Zarampallo