Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra, Varios | Publicado el: 10-08-2010
Los montes gallegos están plagados de los llamados “petroglifos”, que vienen siendo dibujitos del año de la nana hechos en la roca. Cuando digo que del año de la nana me refiero a prehistóricos, o sea, de la época del viejoceno inferior o anterior incluso a Marujita Diaz, que ya es decir. Los que he visto suelen ser de formas generalmente circulares como éstos que veis en la foto que se encontraban en Mogor, Pontevedra, cerquita de la playa y de un chiringuito donde, a juzgar por el olor que salÃa de la cocina, se debe comer de miedo. Quien sabe si el autor en su época no ganaba para collejas, como los graffiteros actuales, por parte de su familia bajo la acusación de estropear la piedra y en cambio hoy en dÃa todos nos rendimos ante su obra como si fuera lo más de lo más. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay, ay…

Escrito por: Jc | Categoría: Lugo | Publicado el: 10-08-2010
Caminando por los montes lucenses no es raro encontrar a lado del camino cajas como éstas. Son colmenas de las que se obtiene miel, y últimamente noticia porque cada vez hay menos abejas. No se sabe porqué, si a causa de los pesticidas que se usan para otros cultivos, por los ácaros o por otra razón, el caso es que el número de colmenas se sigue reduciendo año tras año. Una pena, visitando pueblos perdidos no es raro encontrar algún sitio donde venden miel y está bien buena.

Por cierto, ni que decir tiene que al lado de una de estas cajas procura no montar escándalo, si te pasa cerca una abeja no la molestes, no hagas aspavientos, no pegues gritos. Piensa que si te pica una, te aguantas y en paz, pero si se cabrea la colmena entera vas a tener un problemilla de tamaño respetable.
Escrito por: Jc | Categoría: Al este | Publicado el: 09-07-2010
Pues anda que si a veces hablo sobre la curiosa costumbre gallega de construir en los sitios mas curiosos y perdidos, una vez que pasé por Alicante y visitamos Guadalest tuve que reconocer cómo no es algo sólo nuestro. O bien por allà pasó un gallego, o es costumbre extendida allende Galicia por lo que se aprecia viendo el emplazamiento del campanario:

Desde otro ángulo también se puede ver cómo en todo lo alto metemos un castillito, luego aprovechamos para una casita, otra, otra, y hala, como siempre que se fastidie el del butano porque ascensor no tenemos.

Ahora, que una vez dentro de las murallas ya estamos en el momento ibérico total: fiesta, chiringuitos, banderitas, banda de música y olé.

Bromas aparte, si pasáis por la zona no dejéis de visitar Guadalest. Es una preciosidad de pueblo en un lugar privilegiado con unas vistas increÃbles desde lo alto. Yo en la gloria, triscando por los riscos y sacando fotos como loco, eso que siempre me pasa cuando ejerzo de cabra.
Escrito por: Jc | Categoría: Humor | Publicado el: 05-06-2010
Cuando uno va por el monte recorriendo una ruta señalizada, lo mas normal es que vaya encontrando indicadores como éste por donde discurre la ruta. Si llegas a un cruce y no sabes por donde seguir, echas una ojeada alrededor y verás cómo en algún árbol, piedra o poste encuentras un indicador pintado.

Para más, también hay indicadores de “por aquà no”, como éste. Asà es facilÃsimo ir recorriendo el camino sin la menor equivocación.

Pues bien, cuando hice la ruta de los Molinos del Folón y del Picón conseguà lo difÃcilmente conseguible: aún asà me perdÃ. No sé cómo ni cuándo giré donde no debÃa, pero de pronto me vi en una especie de caminito cada vez mas estrecho, lleno de maleza a los lados y sin la menor indicación ni orientación. Cuando muera estoy por donar mi cerebro a la ciencia para que estudien el sistema de orientación mas nulo de los últimos siglos, un verdadero antiGPS con patas.
Escrito por: Jc | Categoría: Orense | Publicado el: 03-05-2010
Allá perdido en algún lugar entre Riocaldo, Lobios o sabe dios dónde tras haber escogido una dirección al azar (uno es asÃ) en un cruce y aparecer en medio del monte, pude contemplar cómo al otro lado del valle el rÃo se giraba haciendo un precioso meandro.

Además, a la izquierda el agua caÃa en una cascada entre el azul del agua y el verde del musgo…

Que maravilla de paisaje, qué preciosidad, qué lugar mas bonito. Arriba el cielo azul, a la izquierda la cascada, a la derecha el rÃo fluyendo lentamente entre las rocas… ¿y abajo?
Abajo…
Abajo…
Abajo, como no, una nueva demostración de lo cerdos que son algunos. Es que no hay manera, vayas donde vayas siempre encuentras una nueva demostración de esa costumbre tan nuestra como es dejar chatarra en pleno monte (no es necesario recordar los casos 1, 2 y 3).

Aquà además no era uno ni dos, era una completa colección. De veras que no entiendo cómo hay gente capaz de ver semejante paisaje y dejar allà mismo una lavadora vieja sin el mas mÃnimo remordimiento. Educación y respeto, esas utopÃas…

Escrito por: Jc | Categoría: Coruña | Publicado el: 27-04-2010
Siempre pensé que el hórreo gallego mas grande era el de Carnota, sin embargo en la excursión dominguera del fin de semana pasado la primera parada fue en Araño, donde visitamos otro hórreo que tal condición para sà también se arroga. Reconozcamos que de tamaño va bien servido y al quedar en lo alto, impacta aún más.

Aquà tenemos el cartel donde nos cuenta, obras, milagros, medidas, dimensiones y se adjudican el tÃtulo de mayores dimensiones para una construcción de este tipo. Quizá a lo que se refieren es al volumen de almacenamiento, porque comparando ambos hórreos, da la impresión que el premio a la mayor longitud se inclina hacia Carnota.

Pero… ¿Qué nos encontramos unos pasitos mas arriba? Como no, un congelador abandonado en pleno monte, esa costumbre tan guarra y tan nuestra (véanse ejemplo 1 y ejemplo 2).

Escrito por: Jc | Categoría: Varios | Publicado el: 24-03-2010
Si eres alérgico al polen vete preparándote, este domingo pasado nos acercamos a un monte gallego y pudimos ver que los pinos estaban asÃ. Un pequeño toque a una de esas piñas anaranjadas dejaba escapar una verdadera nube de polen amarillo. Como haga viento, muchas piñas, muchos pinos, esto puede ser la leche.

Yo también soy alérgico, pero a los langostinos (verÃdico, oiga). Como los langostinos no crecen en los pinos, no hay problema.
Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 03-12-2009
A veces anda uno por el monte perdido y de pronto te entra una sensación de “déjà vu”. Coño, a mi esto me suena de algo… busca que te busca acabas por encontrar la causa de tus recuerdos. Año 2009:

Veinte años atrás. El de la izquierda soy yo. Como era costumbre, si se podÃa subir, allá Ãbamos.

Escrito por: Jc | Categoría: Lugo | Publicado el: 24-11-2009
Cuando voy a sacar fotos a zonas perdidas de monte suelo llevar mi neverita en el coche cargada con comida y bebida variada, generalmente sandwiches, latas, galletas, yogures y fruta. Como no sé si la hora de comer me va a dar cerca de algún sitio habitado, lo que hago es andar a mi aire y al notar hambre me paro en cualquier sitio con buenas vistas a comer de picnic tan ricamente disfrutando de la naturaleza. No necesito perder dos horas en comer de restaurante cuando las puedo aprovechar mejor con lo que de veras me gusta, ver cosas y fotografiarlas.
En la última visita al Caurel asà lo hice. A eso de las dos y media de la tarde paramos en una especie de mirador con un muro al lado, nos sentamos, sacamos material y a comer se ha dicho. Poco me podÃa imaginar quienes tendrÃa de compañeras al otro lado de ese muro. Por esa zona tienen colmenas en medio del monte, pero rodeadas por un muro de piedra según me contaron para evitar que los osos se las zampen. Anda que si las vecinas se llegan a enterar del despliegue de comida que habÃa al otro lado del muro y aparecen en tropel no nos Ãbamos a reir ni ná…

Escrito por: Jc | Categoría: Pontevedra | Publicado el: 29-10-2009
Como última fotografÃa del recorrido por el Monte Aloya dejo una de la “Casa Forestal Ingeniero Areses”, diseñada por el ingeniero Rafael Areses de Tuy hace casi noventa años con unas formas bien curiosas. Actualmente es el centro de recepción de visitantes y en ella se puede ver abundante información sobre el parque y su historia.

Mucho me llamó la atención una señal en un lateral de la carretera. De haber llevado encima mi rotulador gordo hubiera modificado el aviso dejándolo en “Evite atropellar a los reptiles y a mi suegra que son de la misma especie”. Por si acaso, que nunca se sabe.
